Por: Joaquín Robert
En la tarde del martes, la familia de Pizarro confirmó su fallecimiento
Un 20 de marzo se nos iba Delfo Rodríguez, otro de los genios mendocinos de la fotografía. Delfo fue uno de los aprendices de Santiago y quién escribe, un aprendiz de los dos mencionados.
Sin duda, un día triste para el mundo de los fotógrafos de Mendoza. Quienes los conocimos a ambos, sabemos la clase de persona que eran. Con su capacidad y conocimiento sobre el arte, sus años de experiencia y sobre todo, sus ganas de enseñar y transmitir a través de las imágenes que capturaban.
Tuve la oportunidad de conocerlo a Santiago, siempre carismático y emotivo a la hora de enseñar sus fotos. Recuerdo cuando una vez asistimos a su casa con algunos fotoperiodistas. En ella, entre retratos ciclísticos, diarios antiguos con sus fotografías y capturas de diversas caras política, Santiago compartía sus años de experiencia a los amateurs con un objetivo siempre claro, enseñar. También recorrimos su antiguo estudio de revelación, para alguien joven era un mundo nuevo el saber cómo se revelaban las fotos en tiempos anteriores, sin embargo, el proceso, explicado por Santiago, quedó más que claro a todos.

Al rededor de las 15 horas llega un mensaje al WhatsApp confirmando la noticia. La triste noticia. Lo único que podía pensar era en «allá arriba te vas a reencontrar con el Delfo y vas a ser bien recibido»
Un 8 de marzo veía por última vez al Delfo, dónde me retrataba en la marcha por el 8M. Ya un año de la última vez que lo vi, nunca imaginé que el día después fallecería Santiago. Un marzo negro y triste para los fotógrafos y fotoreporteros.
Se nos fueron dos grandes, dos ases de la fotografía. Dos personas que, con mucha paciencia y emoción, enseñaron a cada uno de los fotógrafos que conocían. Dos personas que daban todo por la profesión, reconocidos y que la peleaban día a día.

Santiago y Delfo nos duelen a todos. Que en paz descansen ambos.
