En el Gobierno aseguran que la negociación con el staff del organismo internacional se encuentra muy avanzada. Los detalles del programa llegarán en un anexo, pero no serán sometidos a votación.
El Gobierno intensifica las negociaciones para cerrar los últimos detalles de las negociaciones con los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI). La intención de Alberto Fernández y del ministro de Economía, Martín Guzmán, es que el Staff Agreement pueda firmarse antes que concluya febrero y enviar inmediatamente el proyecto del acuerdo a Diputados.
En tal sentido trascendió que Vilma Ibarra, secretaria Legal y Técnica de la Nación, avanzó en la redacción del proyecto. Sólo falta que se firme el acuerdo para que Fernández revise su texto y disponga la remisión a la Cámara baja. El acuerdo con el FMI no integrará la iniciativa, sino que será un anexo del proyecto enviado por el jefe de Estado.
El proyecto de ley y el texto del acuerdo llegarían, si todo sale como está previsto, el viernes 25 de febrero a la Cámara de Diputados. La vicepresidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo conocen todos los detalles de la negociación pero hasta hora no develaron como reaccionarán cuando la iniciativa sea tratada en el Congreso.
Si se cumplen las expectativas oficialistas restará la aprobación final del board del FMI. Esta decisión política debería ocurrir antes del 22 de marzo ya que ese día vencen 2.800 millones de dólares que no existen en las arcas del Banco Central. Sólo un desembolso del organismo internacional, como consecuencia del acuerdo, evitaría un nuevo default de la Argentina.
Todavía hay tironeos respecto al monto de los desembolsos que hará el FMI para refinanciar la deuda de 44.000 millones de dólares que Mauricio Macri contrajo en 2018, los niveles de inflación que se prevén para los próximos años, los porcentajes de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y la reducción y segmentación de los subsidios a la energía, por mencionar ciertas aspectos del acuerdo que aún no fueron resueltos.
La gran inquietud en el oficialismo es cuál será el comportamiento de Máximo Kirchner después de su resonante a la presidencia del bloque. El ala más optimista del albertismo sostiene que todavía hay espacio para convencer a los camporistas de votar a favor; los más escépticos, en cambio, se conforman con que el hijo de la vicepresidenta y su grupo se abstengan.
Fuente: El Sol